Visión Sistémica del Plan “ARGENTINA TRABAJA”


COLABORACIÓN ESPECIAL DE  RICARDO ALBERTO MONTERO

Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en los hombres

el anhelo de mar libre y ancho

Antoine de Saint-Exupery

El presente trabajo muestra un escueto análisis sobre el Programa Ingreso Social con trabajo, Argentina Trabaja[1]. El objetivo del escrito radica en explorar ciertos aspectos sociales de esta política pública que sólo pueden ser aprehendidos desde una mirada sistémica y, sobre todo, centrada en lo humanístico. Para ello,  nos enfocaremos en los distintos comportamientos que se presentan entre los cooperativistas y la proyección a futuro de las cooperativas que integran. Así, con el fin de concretar el objetivo propuesto, tratamos de trabajar con los emergentes que a diario se manifiestan en cada una de las cooperativas surgidas a partir del programa. De este modo, pudimos indagar acerca de historias, sensaciones y vivencias que los mismos cooperativistas nos transmiten a diario.

El compartir diariamente las vivencias de los cooperativistas, nos permitió ir conociendo sus necesidades y reflexionar sobre sus demandas. Para ello, hemos utilizado ciertas herramientas de indagación que nos permitieron aprehender sus comportamientos sociales y, luego, nos dio la oportunidad de evaluarlos en un marco referencial de permanentes cambios sociales y variada contingencia.

Tal observación nos permitió detectar tanto las fortalezas y oportunidades que se presentan a los cooperativistas, como así también las numerosas problemáticas que estas organizaciones enfrentan a diario, las cuales devienen en serios obstáculos para que estas se puedan desarrollar como verdaderas unidades productivas y puedan ser autosuficientes en esta tarea.

El accionar de las cooperativas está signado por la presencia de líderes o referentes “fuertes” – característicos dentro de nuestra cultura política-, que logran realizar las tareas proyectadas dentro de un marco aceptable. Estos líderes barriales muchas veces cuentan con una gran capacidad para organizar el trabajo de sus compañeros, guiarlos y direccionarlos en su acontecer diario. Sin embargo, en algunos casos, el rol de mando no se encuentra en manos de sujetos que efectivamente quieran acompañar y ayudar a sus compañeros para que alcancen su máxima realización. En estas circunstancias, el desarrollo de las cooperativas a futuro se ve seriamente comprometido.

Siguiendo con nuestro análisis de los fenómenos sociales que surgen dentro de las cooperativas, vemos que las mismas poseen ciertos problemas en cuanto a sus relaciones vinculares. Las distintas articulaciones de cada uno de los cooperativistas en sus grupos de trabajo se manifiestan a través de un complejo mecanismo que se apoya fundamentalmente en una red comunicacional, que están dispuestos  a sostener, porque si se fisura emergerían los malentendidos y sobreentendidos que provendrían de causas más generales y profundas, como pueden serlo de orden político y social.

También podemos destacar, no ya como algo negativo sino como un aspecto positivo dentro del programa, que los cooperativistas tienen inquietudes manifiestas de poder crecer desde su posición laboral, también saben que para lograr este cometido se deben capacitar desde el enriquecimiento de sus conocimientos y en especial en el cambio de actitud. Es importante acentuar el alto grado de compromiso de los cooperativistas para con las labores que se les encomiendan. Desde nuestra observación, vemos los cambios de actitud que han manifestado los distintos actores. Surge así un nuevo comportamiento social, es como un interjuego de encuentros y reencuentros, en una infinita trama de relaciones interpersonales en la que todos se sienten comprometidos. Los participantes del programa están manifestando una nueva mirada sobre sus emociones,  reflexionando desde nuevos lugares y construyendo, incluso, un nuevo lenguaje.

Además, en la mayoría de los municipios del GBA se está perfilando en forma cada vez más manifiesta, el espíritu de pensar y trabajar en equipo. El trabajar juntos los obligó a convivir con sus compañeros, y, por ende, con sus diferencias. Muchos de ellos pudieron entender que la valoración de las diferencias mentales, emocionales y psicológicas son la esencia de la sinergia, elemento fundamental para que se concrete un buen trabajo en equipo. Y la clave para valorar esas diferencias consiste en comprender que todas las personas ven el mundo no como es, sino como son ellas mismas. Trabajando lo expuesto anteriormente se fue modificando sistemáticamente la vida cotidiana de cada uno de los cooperativistas, como camino previo al enriquecimiento de su calidad de vida.

Otro aspecto positivo a remarcar es que estas personas ahora tienen un sentimiento de pertenencia a su grupo que no quieren perder, porque esto les está determinando nuevos deseos y aspiraciones, proporcionándoles nuevas experiencias en sus pequeños mundos vivenciales y cotidianos. Desde que son parte de este programa lograron cambios personales profundos, descubrieron que cuando uno cambia se modifica su esencia original, es decir la dignidad de su propia vida y adquiere la capacidad de respetar la dignidad de otros.  Por eso, es importante transmitirles a los distintos cooperativistas que si se trabaja con sinergia el resultado es acción y, con creaciones colectivas, es unión, cooperación y concurso de causas para lograr resultados y beneficios conjuntos; es una concertación de ideas y pensamientos  en pos de objetivos comunes. Pues todo proceso sinérgico produce resultados cualitativamente superiores a la suma de actuaciones aisladas e individuales.

Es importante destacar que los cooperativistas están teniendo una visión proyectada a futuro que quieren enriquecer para justamente estar mejor posicionados laboralmente. Esto los lleva directamente a desear que sus cooperativas comenzaran a transitar el camino de institucionalizarse como verdaderas unidades productivas.

Por eso es menester no dejar solas a estas organizaciones y colaborar con las mismas, desde los lugares que correspondan, para que esa institucionalización de las cooperativas, ese desarrollo tan anhelado, finalmente se concrete.  Una de las principales herramientas que estas personas necesitan para que la falta de conocimiento no las limite en su accionar son aquellas destinadas a mejorar su aptitud y optimizar las formas de vincularse. Necesitan ser capacitadas adecuadamente para el trabajo en equipo, y es imperioso ayudarlas a optimizar su comunicación interna, a consolidar un objetivo en común y a fijar una visión compartida. Fomentar el trabajo en equipo bajo nuevas pautas laborales entre los cooperativistas se valorará como una de las claves del éxito de estas organizaciones, porque en definitiva estamos descubriendo talentos colectivos. Y esto es así debido a que en ninguna de estas unidades de producción y/o servicios puede prescindirse del trabajo grupal, y la efectividad de las mismas descansará, entonces, en la eficiencia de ese trabajo. Hay que entender que no es la calidad individual lo que solamente se necesita para formar estos equipos de trabajo, lo importante es la capacidad de coordinación de cada uno de ellos, la detección de líderes aptos para conducir el proceso y el trabajo sinérgico de estos equipos por medio de la suma de las energías individuales reflejándose sobre la totalidad del grupo.

El ser humano puede realizar una mirada sobre su emocionar,

puede reflexionar porque tiene el lenguaje.

Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos.

Humberto Maturana

Desde nuestro posicionamiento sistémico del programa y de sus participantes creemos necesario ir perfilando como debería funcionar el capital humano en las distintas cooperativas, a partir de que las mismas funcionen como equipos homogéneos, modificando el formato de cuadrillas que presentan actualmente. Nuestra visión nos permite pensar en una “refundación” de algunas cooperativas, centrada exclusivamente sobre actitudes vinculares referidas a los equipos de trabajo. La construcción de equipos eficientes, sin dudas será un proceso largo de aprendizaje que se debe instalar en el inconsciente colectivo junto con la cultura del trabajo y la transmisión de nuevos conocimientos.

Los responsables deberán construir organizaciones sociales con  personas integras, humanas y competentes, logrando el desarrollo a nivel individual y social de cada uno de ellos en un marco de contención, afectiva y psicológica para obtener el mayor y mejor  desempeño, como valor agregado de cada persona. Sostenemos que el camino de realización de estos actores es exclusivamente el aprendizaje y los conocimientos,  ambos servirán como vía de acceso hacia la sabiduría; esta es la que los capacitará para utilizar los conocimientos de la manera más humana y valiosa.  Para trabajar sobre este punto, hay que entender que la capacitación no es transmisión de información ni se reduce a la simple instrucción. La capacitación bien programada y ejecutada implicará necesariamente un cambio de actitudes en las personas y en las Cooperativas formadas institucionalmente.

Los nuevos tiempos de inclusión laboral necesariamente deben transcurrir desde un espacio de conocimiento y revalorización de la comunicación, que modifique las aptitudes y actitudes, porque debemos atender el desarrollo armónico e integral de cada uno de los cooperativistas, dentro de la convivencia social, en los aspectos sociales, morales, intelectuales. Nuestro objetivo deberá ser el de procurar la  transmisión de los conocimientos necesarios para un trabajo genuino, útil para interés personal y consecuente con un beneficio social colectivo.

Sabemos bien que los cooperativistas por su génesis han tenido carencias, pero también creemos que son absolutamente respetables sin importar de donde vienen. Por lo tanto, sus sueños de una mejor calidad de vida y sus proyectos de crecer a futuro, como los sueños de cualquier otra persona, también merecen ser tenidos en cuenta. Este será el desafío desde las políticas sociales e institucionales.

Ricardo Montero. 6 de febrero 2012

Bibliografía consultada

Tsunesaburo Makiguchi: La Teoría Pedagógica de la Creación de Valor

Rafael Echeverría: Ontología del Lenguaje

Enrique Pichón Riviere – Psicología de la Vida Cotidiana

Marie France Hirigoyen – El Acoso Moral







[1] Ingreso Social con Trabajo, Argentina Trabaja es uno de los principales programas sociales del presente gobierno. Gracias al mismo se brinda a personas en estado de vulnerabilidad social un ingreso mensual fijo a cambio de la realización de trabajos comunitarios como contraprestación por ello. Los mismos apuntan básicamente a tareas de colaboración con la refacción de instituciones públicas, mantenimiento de la infraestructura urbana de cada municipio, arreglo de calles y veredas, saneamiento urbano, entre otras. Sin embargo, los beneficiarios del programa desde el principio son agrupados en calidad de socios en diferentes cooperativas con personería jurídica. El principal objetivo de esta política, consiste así en promover la consolidación de organizaciones autosuficientes. Si bien hay algunos casos exitosos, el desafío más grande que se presenta para Argentina Trabaja es cómo lograr ello.

2 pensamientos en “Visión Sistémica del Plan “ARGENTINA TRABAJA””

  1. Ricardo:
    Tu análisis y tus reflexiones sobre los efectos que ha causado en los beneficiarios el Plan de inclusión Social en la acción cooperativa, da cuenta de tu sensibilidad, sumamente valiosa, en la tarea de campo ,que te ha permitido apreciar virtudes y defectos o carencias del sistema.Desde este punto de vista, mereces el reconocimiento de todos y tus palabras debieran ser escuchadas por las autoridades.
    El interés que cuentas por el sentido de pertenencia, el deseo de continuar en el esfuerzo hacia el futuro, la necesidad de capacitación y de apoyo en sus proyectos, son aspectos a ser tenidos muy en cuenta para la eficacia de las metas a alcanzar.
    Lamentablemente, este conjunto de buenas intenciones, nada tiene que ver cona la realidad,que refleja distorsiones e irregularidades en el manejo de fondos por punteros políticos o sociales, la corruptela en la asignación y distribución de los recursos y lo más grave, el absoluto apartamiento de las normas del cooperativismo,valorización del trabajo, actitud solidaria, transparencia en la gestión, rendición de cuentas que deben inspirar toda propuesta de este género, sin bastardear la categoría invocada para el Plan.Te deseo suerte y te acompaño en tus conclusiones.

    1. Estimado Jorge.
      Muy agradecido por tus conceptos. Como lo expreso en el articulo esto es un verdadero desafio desde la política, por mi formación sostengo que desde las políticas públicas aplicadas con responsabilidad y desde el sentir podemos ir cambiando los ámbitos sociales donde se aplica este programa. Sería lamentable que esto termine en un estado de ilusión. Como en todas estas cosas dependemos del compromiso de la estructura politica. Desde este lado tenemos el Capital Humano para instrumentar, aplicar y coordinar este excelente programa.
      Un abrazo

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