APUNTES SOBRE LA REALIDAD NACIONAL (II)

LA POLÍTICA Y LA COMPOSICIÓN SOCIAL

 

COLABORACIÓN ESPECIAL: CARLOS MATEU CASTRO

9cd82c09-fecf-45a5-a170-ab91870a43b9Argentina tiene una crisis de valores que presenta un deterioro de 70 años de evolución y se encuentra relacionado con la transmutación de un estado gobernado por una clase elitista que dio paso a otra etapa en donde surge el concepto del gobierno populista( con altibajos de gobiernos de dictaduras militares).

La sociedad argentina como conjunto adhiere más al concepto del gobierno vertical con una imagen patriarcal, paternalista, aparentemente protectora de los desvalidos, con discurso en donde la palabra entra en crisis, y donde el concepto de palabra y verdad no siempre van de la mano. El argentino dentro de sus valores va entendiendo que su apego a las normas no siempre es conveniente para sobrevivir, haciendo de su vida un permanente juego de elución de normas cotidianas. Situación que identifica a muchos de los argentinos en todo el mundo (sin ser un atributo que nos honre).

El argentino promedio prefiere sostener su conducta egocentrista en detrimento de su comportamiento social. El líder admirado en secreto, es el que desde el inconsciente colectivo, responde a un individuo que logra triunfar con poco apego a la verdad, a la ley, a la capacidad de tomar atajos evitando el esfuerzo como eje de la realización, el renunciamiento individual en función del bien colectivo, la capacidad para lograr riqueza económica sin el trabajo, la corrupción, la seducción con discursos que poco tienen que ver con los actos públicos y privados, la perversa conducta mafiosa de declamar códigos que se invocan pero que sistemáticamente se transgreden.

Toda esta conducta de este extraño ser social en el que se ha convertido el Argentino es producto del sistemático deterioro de la educación. La clase política son emergentes de esta mutación social que se produjo en nuestro país en los últimos 100 años. Es evidente que nuestros políticos no son extraterrestres que nos invadieron, pero para muchos de nosotros, a estos políticos los vemos como seres que no nos representan para conducir el barco de nuestras vidas como nación

El panorama político se presenta confuso porque el gobierno del FPV y su liderazgo máximo el Kirchnerismo, presenta un estilo único de cómo se puede mantener el poder no ahorrando medios para su consecución. Los límites de las conductas son ampliamente extensos, control vertical de los cuadros, concentración del poder, licuación del concepto de los tres poderes de la democracia, anulación de los organismos de control gubernamental, infiltración de cuadros de la Cámpora en todos los estratos del Estado, con personas no siempre bien formadas, pero con un aparente acatamiento vertical a la cabeza de la conducción.

Desmantelamiento de toda demanda por corrupción aniquilando el prestigio de las personas que denuncian. Control financiero de gobernaciones provinciales y de municipios. Utilización de de los organismos de recaudación tributaria para la persecución de disidentes. Sometimiento de legisladores y jueces desvirtuando sus funciones en la democracia. Negación discursiva de toda noticia negativa producto de la gestión de este modelo como el de niveles de desnutrición, mortalidad infantil, desempleo real, inseguridad, inflación, recesión, etc.

Por otro lado la oposición que también presenta un discurso egocéntrico porque proviene de la misma sociedad ya descripta, demuele cada uno de los logros del gobierno oficialista de una forma tan fundamentalista como el gobierno sostiene dichos logros y sus errores de conducción.

La sociedad percibe que todo esquema opositor a la política económica del gobierno populista implica adherir a una economía de ajuste. En épocas anteriores siempre las políticas de ajuste estaban vinculadas a normativas de organismos multinacionales en donde sus técnicos con gran estrategia y frialdad diseñaban para nuestros humildes países tercermundistas, fórmulas económicas restrictivas que aseguraban la adecuada recaudación de recursos de las alicaídas economías para que honren sus compromisos con los grandes grupos económicos financieros internacionales, sin pensar demasiado en los daños colaterales que dichos ajustes producían en la calidad de vida de los habitantes de dichos países.

El éxito del discurso kirchnerista es que invoca dicha perversión económica internacional y propone una ficción a la población en donde sostiene que “el modelo” protege a todos los argentinos y fundamentalmente a los vulnerables.

Para esto se ha montado una propaganda descomunal con un discurso sistemático exaltando aquellos logros que si verdaderamente beneficia a los vulnerables y omite informar con datos ciertos las contradicciones que terminan esfumando el bienestar tan mencionado.

El discernimiento de esta situación escapa a un número importante de personas que sostienen como un fundamentalismo a este modelo y sus líderes, y las contradicciones en las propuestas de la oposición, que no tiene un mensaje claro para esa franja vulnerable, y de esa forma refuerzan esta creencia de la población de que si se pierde el poder, el resultado no va a ser beneficioso.

Una variable más que agrega incertidumbre a esta compleja situación política de nuestro querido país es que el gobierno a través del gran aparato de poder del estado podría interferir en las cifras del escrutinio con variaciones entre el 5 a 10% de los votos. Habiendo un núcleo duro de aproximadamente un 30% del padrón electoral, a lo que se suman posibles acuerdos entre gobernadores y municipios, dicho porcentaje podría subir estando cerca de llegar a ganar la elección en primera vuelta.
También se supone que de no ocurrir este escenario en segunda vuelta el partido oficialista tendría problemas para lograr la victoria.

Una propuesta:

La historia nos muestra que los procesos de las sociedades y los pueblos tienen tiempos lentos para hacer sus cambios, que muchas veces se hacen a través de situaciones dolorosas y cargadas de hechos violentos.
También es de destacar que la evolución en las sociedades está sufriendo un cambio dado el avance tecnológico y de comunicación en tiempo real, que trae aparejado una aceleración de los procesos sociales, pero eso no impide que los cambios sociales devoren en el tiempo generaciones enteras.

Debemos tener la perseverancia de fijar conductas consistentes, tomar conciencia de que solo con formación y educación se combate el fanatismo. Solo con conductas éticas, con trabajo cotidiano, permanente en aquellas áreas en donde el individuo se desenvuelva, haciendo cada día bien aquello que se tiene entre manos!!!

Nuestra función es plantar árboles que formaran bosques que darán sombra a generaciones futuras!!!
Con respecto a lo estrictamente político se debe insistir en sostener la toma de conciencia que la conducta de este aparato gigante de poder puede ser detenida desde la participación individual y de los grupos sociales de pensadores, reclutando conciencias en nuestra sociedad.

 

Carlos Mateu.  18 Mayo

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