Humanismo y Espiritualidad.Una renovada vía para transitar la crisis actual.

“No es tanto la forma de rigidez la que es particularmente fatal,

sino la rigidez en sí misma, cualquiera sea su forma”

Norbert Wiener. Dios y Golem, S.A.

~ Nuevos vinos en viejos odres

“No somos marionetas en manos de políticos y banqueros”: con esta emblemática consigna, los jóvenes españoles autodenominados “indignados” definieron la protesta que inició movilizaciones por en varios países occidentales.

En pocos meses, las manifestaciones se expandieron desde los centros políticos y financieros europeos, hasta Wall Street, sitio simbólico de aquellos hilos que la juventud busca desenredar para reconducir sus vidas.

A este sentimiento de indignación le precedió el de los jóvenes árabes, que se constituyó en dolorosa vanguardia, con la inmolación del joven licenciado tunecino Mohamed Boazizi. Como acto reflejo, otros jóvenes replicaron el gesto extremo que recorrió el norte de África. Finalmente, esa juventud desesperada canalizo la exasperación desatando una inédita revolución social. La conmoción que envuelve desde entonces al mundo árabe siguió un violento curso de guerras civiles y represiones.

La dramática realidad de los jóvenes árabes, a pesar de las diferencias de contexto y de expresión, tiene denominadores comunes con la de los jóvenes occidentales.

El trasvasa miento cultural que venía operándose, desnuda ahora la misma situación paradojal. Unos y otros constituyen una inédita generación globalizada, con formación profesional o técnica, provista de tecnología que abre ventanas al conocimiento y al mundo se ve enfrentada al desempleo-o tal vez, peor- al sub empleo que no condice con la capacidad adquirida y vulnera la dignidad humana.

La rebeldía como respuesta recuerda aquella “razón vital” de la que hablaba Ortega y Gasset: “hay que hacer nuestro quehacer” y defender la realización de un programa de vida con lo que le es propio, individual e intransferible. Solo así, adquiere la existencia dignidad humana.

La juventud emergente retoma esa responsabilidad individual con consciencia colectiva. La extensión de las movilizaciones y la organización horizontal “internauta” parece demostrar que como “nuevos vinos”, están desbordando “los viejos odres” de estructuras institucionales y fronteras geográficas.

~ De lo nuevo y lo viejo en la crisis actual

Los “indignados” encontraron su lema en el libro “Indignaos”, un alegato contra la indiferencia y en pro de la insurrección pacifica, escrito por Stéphane Hessel (93 años!) veterano de la resistencia francesa (1940-1945) diplomático y uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948).

Si el movimiento obtuvo de Hessel la autodefinición, tiene como referencia el planteo filosófico de Edgard Morin. En su último libro “La Voie”, el filósofo francés (89 años!) también veterano de la France Libre, propone caminos de reformas concebidas para la pluralidad de crisis interdependientes que transitamos y suministra claves que podrían cambiar el rumbo de un probable desastre planetario.

La gigantesca crisis planetaria es la crisis de la humanidad que no logra acceder a la humanidad” concluye Morin.

La confluencia de los añosos-no viejos- pensadores franceses, S. Hessel y E. Morin dando respuestas posibles a la juventud indignada, no estará indicando la renovación de los odres?

~ Nuevos paradigmas: un futuro abierto

El enfrentamiento entre las nuevas exigencias de cambio y las rigideces de los paradigmas occidentales, marcan un punto crucial. Valores, creencias, percepciones y comportamientos de la ética materialista que caracterizo el paradigma de la Era Industrial, están en cuestión ante la realidad ambiental y una nueva visión de lo que significa ser humano en el mundo.

La revolución industrial llevó a un nivel sin precedentes de conocimientos, progreso y abundancia material, pero esos logros encontraron justificativos para la opresión y marginalidad humanas así como para la expoliación de la naturaleza. El productivismo y los avances tecnológicos han conducido a una impresionante maraña de complejidades en los sistemas políticos, económicos y sociales.

La yuxtaposición de sistemas simples hasta formar supersistemas de enorme complejidad ha puesto en crisis la capacidad de controlarlos.

Ese control era la inquietud del ingeniero Norbert Wiener que desarrolló la cibernética hace más de medio siglo. Acuñó el término para designar el control y teoría de la comunicación en máquinas y seres vivos, manifestando la preocupación que le suscitaba la automatización de las máquinas y su relación con el hombre.

En “Cibernética y Sociedad” (1948) advertía: “las nuevas máquinas traen consigo desafíos desconocidos para la inteligencia humana y para nuestros códigos de conducta, porque comportan resoluciones de orden moral”. Y en su libro “Dios y Golem S.A. (1964) señalaba “los nuevos hallazgos científicos y tecnológicos hacen que las categorías de creador y criatura se tornen borrosos”

El uso excesivo de los “poderes” de la tecnología se ilustra con la manipulación irresponsable del “Aprendiz de Brujo” y el peligro que la magia entraña. Analizaba también la frontera en que se rozan la ciencia y la religión y advertía la precaución de aplicar la cibernética como modelo para las ciencias sociales.

A esas advertencias, la copiosa literatura que le continuó, no parece haber influido para superar el viejo paradigma de dominio y manipulación. Subyugar la naturaleza y crear aparatos con sistemas de creciente sofisticación, parecen excitar todavía la tentación a la magia.

Producción y consumo incontenibles mantienen por ahora el paradigma industrialista, las modificaciones, correcciones o ajustes necesarios por sus derivaciones están en un futuro abierto.

~ Hacia un nuevo humanismo

Si aún persiste la conciencia fragmentada entre el individuo y su mundo, la ciencia moderna a partir del s. XX se ha encargado de superar esta fragmentación, regresando a la idea de unidad expresada en las antiguas filosofías griegas y orientales.

Entre las ciencias, ha sido la Física la que ha franqueado la división cartesiana entre mente/cuerpo, espíritu/materia y hombre/mundo exterior visto como un conjunto de objetos y sucesos separados.

La teoría de la relatividad y la física cuántica mostraron una nueva gama de fenómenos que revelan la unidad básica del universo en una interconexión dinámica; una complicada telaraña de partes relacionadas, en las que el ser humano esta inextricablemente integrado.

Los desarrollos que siguieron al descubrimiento del mundo subatómico cambiaron los paradigmas científicos y entre ellos, el androcentrismo. Los principios de incertidumbre, indeterminación, interconexión dinámica, la teoría del caos y la noción de que las descripciones de la realidad son limitadas y aproximadas, apelarían a un cambio radical en la actitud de dominio y control de la naturaleza, incluido el ser humano.

El físico Fritjof Capra interpreta este impulso de dominio, estableciendo una conexión entre “la visión mecánica del mundo de la ciencia y el sistema patriarcal de valores, la tendencia masculina a desear controlarlo todo”. Para Capra someter a la naturaleza, que simbólicamente representa la condición femenina, establece “una relación crucial y temible entre la ciencia mecánica y los valores patriarcales que tuvieron un tremendo impacto en el desarrollo posterior de la ciencia y la tecnología”.

El cambio de visión que ahora está teniendo lugar, incluirá un profundo cambio de valores y un cambio en la intención-acción que admita la no violencia, la concepción unificada de la vida, la mente, la materia, el espíritu y la evolución.

El proyecto central del humanismo ha sido históricamente enseñar a cada ser humano a conducir su propia vida, con la preocupación de lo universal.

Se trataría de afirmar en el S. XXI una ética ecológica, una ampliación de la conciencia, una espiritualidad de la libertad y la responsabilidad, promoviendo una disposición empática hacia los valores esenciales de las diferentes tradiciones culturales, con la visión integral de ser humano-en-el universo.

María Elena Rodríguez Lettieri

Para profundizar el tema:

Stéphane Hessel-Indignaos! Barcelona: Destino, 2011

Edgar Morin- La Vía, para el futuro de la humanidad. Barcelona: Paidós, 2011

Francisco Goyogana- El paradigma de la crisis. Buenos Aires: Lumière, 2007

Fritjof Capra- El Tao de la Física. Madrid: Luis Cárcano, 1992

Norbert Wiener- Cibernética y Sociedad. Bs As: Sudamericana, 1969

Dios y Golem, S.A. Mexico: Siglo XXI, 1988

Humanismo y Espiritualidad hoy en día- www.instituto-integra.com

Claude Saliceti- Humanisme, franc-maçonnerie et spiritualité. París: Presses Universitaires de France, 1997

2 pensamientos en “Humanismo y Espiritualidad.Una renovada vía para transitar la crisis actual.”

  1. Soy una lectora del sitio. Me gusta su coherencia teórica e ideológica que se percibe en todas las notas de fondo. Un nuevo humanismo sería el programa del sigloXXI. Felicito a la autora por su creatividad y delicadeza. También reconozco la inteligencia cuando abordan la política concreta. Respetuosas y ecuménicas.

  2. Hermoso trabajo. Reverberante, profundo, con ecos, un aljibe pleno de ideas, sueños, deseos.
    Es la respuesta al abandono en que nos deja el Padre en el instante supremo de vida, aquel tiempo en donde con el Divino Maestro podríamos exclamar “Eli, eli sabactani”. Sin embargo, la autora – creadora, nos aporta una vision mas amplia de aquella fe cegadora. Un nuevo tiempo de re-conocimiento de la vida, a traves de una conducta basada en la comprension de nuestra infinita pequeñez en el cosmos y la voluntad de la alteridad al tomar la mano de otro humano y marchar con el. Gracias.

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