Crisis del Sistema Capitalista Neoliberal


PROGNOSIS DE LA SITUACION ARGENTINA.

Por CARLOS BERINI

En general, siempre he sido reacio a los augurios, buenos o malos; en esto tuvo que ver la concepción de incertidumbre enunciado por Heisenberg, porque al fin creo analogicamente que el oráculo siempre termina modificando el objeto de su augurio. Es así que una extraña vergüenza o ternura me invade cuando veo alguien leyendo a hurtadillas o displicentemente, los horóscopos de algún matutino dominical. Un caso flagrante de profecía auto – cumplida a futuro

Exijo de mi análisis por tanto, una objetividad al mejor estilo científico de un clásico, sin por eso renunciar a mi condición de observador político y militante.

Desde esa ribera he creído interesante poner a consideración de los lectores, una visión de la situación mundial refiriéndola a la situación de nuestro país, especialmente en referencia al marco en el que se encontrarán las autoridades electas en octubre de 2011. Para este menester, primeramente deberíamos contemplar la situación mundial, definiendo en principio si la crisis desatada en USA en 2005 con la quiebra de ENRON, prólogo de la caída del sistema bursátil y luego la quiebra del sistema financiero estadounidense, es una crisis o es la expresión de la finitud del sistema que nos acompañó durante más de doscientos años.

1.- Qué es una crisis capitalista?

a) Veamos en primer lugar que NO es una crisis capitalista.

Que haya 950 millones de hambrientos en todo el mundo,

Que haya 4.750 millones de pobres en todo el mundo,

Que haya 1.000 millones de desempleados en todo el mundo,

Que más del 50% de la población mundial activa esté subempleada o trabaje en precario,

Que el 45% de la población mundial no tenga acceso directo a agua potable,

Que 3 000 millones de personas carezcan de acceso a servicios sanitarios mínimos,

Que 113 millones de niños no tengan acceso a educación y 875 millones de adultos sigan siendo analfabetos,

Que 12 millones de niños mueran todos los años a causa de enfermedades curables,

Que 13 millones de personas mueran cada año en el mundo debido al deterioro del medio ambiente y al cambio climático,

Que 16 306 especies estén en peligro de extinción, entre ellas la cuarta parte de los mamíferos,

O finalmente, que más de 150 millones de seres humanos hayan sido exterminados por la hambruna, por las masacres, por las guerras innominadas, y que no hayan alcanzado la calificación de “genocidio” conforme nos informaba el Dr. Raúl Zaffaroni en la presentación de su obra “Cuando los muertos hablan” en el Aula Magna de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la U.B.A. hace menos de una semana atrás, refiriéndose al tema de la criminología cautelar y redefiniendo el genocidio por el más amplio de masacre, sin que ésta amplitud descalifique la existencia positiva legal del primero.

Porque todas estas calamidades ocurrían antes de la “crisis” desatada por la caída de la economía estadounidense y su efecto dominó sobre todos los mercados adheridos al sistema del FMI en todo el mundo.

b) ¿Qué es, entonces una crisis capitalista? ¿Y el sistema económico?

Hablamos de crisis capitalista cuando todas las calamidades, holocaustos y masacres previamente enunciados, ya no es suficientemente rentable para 1.000 empresas multinacionales y 2.500.000 de millonarios en todo el mundo. Es la consecuencia de aceptar la inexistente e imposible armonización de los intereses privados y colectivos por la “mano invisible” del mercado, podríamos afirmar como corolario de lo expuesto. Esa “mano invisible” neoliberal en el mejor de los casos pudo llegar a autorregular el mercado, hasta el arribo de la era “Bush” y su serie inacabable de ofensas a la condición humana y a la vida en general, protagonizada por los intereses empresarios más voraces (Dick Cheney, Enron, Halliburton y otras multinacionales).

El modelo propuesto por el neoliberalismo está obsoleto: el permanente acoso a Latinoamérica (golpes de estado “blandos” contra Honduras, Ecuador, intervenciones en Colombia, el acoso a la República Bolivariana de Venezuela), los alzamientos en España (indignados M 15), en Grecia (acosada brutalmente por la UE y el FMI), Francia y próximamente Italia y Alemania, muestran la caducidad del modelo y si este es inequívocamente la superación del modelo capitalista, es evidente que el sistema se ha tornado inviable.

El “mercado” se ha desmadrado, está sin control y con él, el sistema al que accede, y genera una parte muy importante de los males que vive la humanidad e interfiere en la comprensión de los que no genera.

En síntesis, el sistema está agotado, no porque la mano invisible no exista o sea perversa sino porque en las actuales condiciones –generadas por esa misma mano- ya no permite solucionar los problemas de la sociedad capitalista y mucho menos los del resto de la humanidad.

La mano invisible hoy ya no controla y ha puesto en llamas al mundo árabe, a Europa, ha jaqueado a China, pone en riesgo la supervivencia no sólo del género humano, sino que insisto, la vida misma en el planeta, al no encontrarse ninguna otra solución para enjugar los déficits, que los brutales ajustes genocidas y las intervenciones armadas que son su consecuencia ineluctable (1)

2.- ¿Y la República Argentina como se ubica en este derrumbe colosal?

Tampoco me gusta dar vueltas en el análisis. Por eso, simplemente digo que el modelo político que se gesta día a día en nuestro país se caracteriza por las discusiones, odios y enfáticos amores que genera.

“En verdad, el kirchnerismo es lo que puso realmente –al peronismo- en estado de democracia, al poner al estado de la cuestión en su punto de estricta fusión. Nos referimos a la propia fusión demorada entre peronismo y democracia, por fin verificada en este tiempo, y de un modo muy superior al de la renovación peronista. Esta pensó la extinción del peronismo pero era una dilución de personas y grupos que, contrariamente, lograba encerrar en su pompa al propio peronismo y a su historia. El kirchnerismo que había calculado una dilución colectiva y otros movimientos herederos, debió volver a los nombres antiguos, y al hacerlo, mientras lo que verdaderamente resultaba era un retroceso, por fin ponía al peronismo en el mismo plano de la democracia en el sentido de que ésta son sus actos presentes y comprobables, no un “a priori” que ya está funcionado cuando un nuevo sujeto ingresa. Siempre en estado de división. Nos damos cuenta de que el peronismo así festeja sus fuentes y también sabe muy bien vivir en la intemperie respecto a sus mitos, Es la política en estado puro, puro interés sin interés. El peronismo real. Fuera de las fuentes. Todo lo demás ya está ocurriendo, pero aquí no lo sabemos.” (2) afirmaba proféticamente sobre el futuro del peronismo, Horacio González en el año 2008, antes del Bicentenario y antes de la misma muerte de su fundador,.

De tal suerte, que la profundización del proceso democrático es lo que sucede día a día, mientras todos programan la vida política de la Argentina con kirchnerismo o sin él.

Si partimos de una básica honestidad intelectual, deberíamos convenir que el kirchnerismo reintrodujo el valor de la política como ámbito de subordinación para la economía, y como fragua para los dogmas impuestos por el neoliberalismo desde el fin de la dictadura militar. Esa política volvió a la aplicación de conceptos desdeñados en años anteriores como la intervención del Estado en la cuestión económica, a incentivar al mercado interno como motor empresario, a la reactivación industrial (sin crisis energética a pesar de la privatización del petróleo, el gas y la electricidad), a incrementar reparaciones sociales a los marginados y más humildes (subsidio por hijo p.e. incrementándose la concurrencia escolar primaria), pelea frontal contra los núcleos duros del “establishment” a partir del desmembramiento de las AFJP, a lo que se sumó el impulso de los juicios a los genocidas, la transformación de la Corte Suprema, el enfriamiento con la cúpula de la Iglesia Católica (ley de matrimonio igualitario, próxima ley de aborto); priorización de los derechos humanos en todos sus ámbitos como pulsión estadual, una renovada y única participación para la juventud en el manejo del Estado, insertándolo rápidamente en la conducción del mismo, etc., como algunos de los puntos destacables al azar.

En definitiva, se trató de un “reingreso” de la política como un espacio de disputa de intereses y necesidades de clase y sector. El gobierno de los Kirchner (Néstor y Cristina) afectó intereses muy importantes: las retenciones agropecuarias, la re – estatización del sistema jubilatorio, la ley de medios audiovisuales, los juicios por la recuperación de la identidad de los niños apropiados por la dictadura, entre otros, provocaron la furia de los sectores afectados, y un estado de crispación de estos últimos que se solventa en los medios públicos.
Una teoría complotista afirmaría que las maniobras con la información pergeñadas por estos últimos, serían escenarios montados, pero no es tan simple. Debemos sincerarnos debidamente: una porción de la clase media está preocupada por las reacciones desaforadas del establishment (Sociedad Rural, algunos grandes empresarios argentinos multinacionales, el inacabable conflicto con el matutino tan mentado, la misma iglesia) a los que por comodidad intelectual ubico como clase “alta”.

Todavía falta pues ingresar en dichos núcleos duros de reacción: la juventud de los hijos de esa misma clase media, y el crecimiento económico permiten atisbar esperanzas concretas, sin que ello signifique de modo alguno propiciar un partido único, o un modelo único de pensamiento. Por el contrario, es vital para el desarrollo en profundidad del proceso democrático al que se ha avenido el peronismo a través del kirchnerismo, la concreción de una oposición seria, que permita evitar que el peronismo – kirchnerismo emule o devenga el PRI mexicano o el unicato supuestamente bipartidista de los EEUU, entre tantos males conocidos. Es vital la discusión democrática, el crecimiento del conjunto del campo político y de las prácticas democráticas.

Todavía la oposición no está al nivel de los cambios protagonizados por la inclusión de la política democrática en el mismo peronista: una reacción inope, nostálgica o bien sin propuestas acordes con el profundo proceso que está viviendo la Argentina es el lamentable panorama de cara a las elecciones del 2011.Y digo que es lamentable porque se resta cuando debería sumarse: por último, la grandeza de un coro –en este caso, el coro es la República- sólo se finca en la diversidad de sus voces.

3.- La juventud y el “modelo”. Prognosis

Los medios y la “gente” en general –refiriéndome a ese engendro sociopolítico generado por los mismos medios, para referirse a la clase media- observan con creciente desconfianza y temor el crecimiento de las organizaciones juveniles dentro del modelo.

Peor aún: la consagración de las fórmulas presidenciales para competir electivamente en octubre de 2011 ha mostrado que la Presidenta conduce el kirchnerismo – peronismo. Y que está decidida a ahondar los parámetros del modelo. Un ejemplo inobjetable ha sido la elección de Amado Boudou como compañero de fórmula, un técnico impecable que ha recibido la bendición de “la Cámpora”. Ésta es tal vez la principal organización –en cuanto a su potencial de crecimiento, edad, cantidad y calidad- de jóvenes que han optado por la política, aunque no es la única, contradiciendo así los postulados de la “cuarta” rama del movimiento ideado por el Gral. Perón. A la “Cámpora” se suman el Movimiento “Evita”, el MRP, y muchísimos grupos que alzan las banderas actualizadas de cara al siglo XXI:

En los últimos tiempos el mayor dato de la realidad argentina ha sido la ratificación de la vocación de poder y el ejercicio del mismo en Cristina Fernández de Kirchner.

Es probable pues, que será reelecta como Presidente para el período 2011 – 2015, contando en su haber dos hechos que no han sido debidamente tenidos en cuenta por los opositores al modelo kirchnerista – peronista: la celebración del Bicentenario y la muerte de Néstor Kirchner, como actos multitudinarios. En el primer caso, más de 6 millones de visitantes en los festejos, permitieron que una Presidenta enamorada de su pueblo bailara en el palco junto con todos. En el segundo caso, la acongojada despedida de Néstor de un pueblo que lo instaló definitivamente en el palco de sus fundadores y elegidos, fue acompañada de una respetuosa pero lacerante compasión con la viuda. Ambos datos han mostrado a los más perspicaces la aparición de una nueva alianza entre Cristina y el pueblo, la misma conjunción que le permite su lanzamiento a una re – elección, con mando y gobierno de sus fieles.

Esta alianza no es casual, porque he visto permanentemente crecer la presencia juvenil en la política y muy especialmente en las conmemoraciones de los 24 de marzo –repudio y recuerdo de la cicatriz de la dictadura-, como reunión militante.

El crecimiento de la juventud acto a acto, demostró y se demostró que el modelo ya sea desde el peronismo kirchnerismo o desde la izquierda, no sólo no tiene propietarios, sino que ha enamorado definitivamente a sus legítimos herederos, los ciudadanos argentinos del siglo XXI.

Y creo sinceramente que este es finalmente el dato importante a tener en cuenta en la prognosis de la cuestión nacional.

Queda sin embargo lograr el equilibrio entre el crecimiento sostenido de la vocación política que se manifiesta en las redes sociales (facebook, twitter, y tantas otras) y la recuperación de la presencia militante en la calle, en los sitios culturales y en la universidad con la situación internacional tan explosiva como se ha explicado, que no olvida que las recetas del FMI fueron rigurosamente abandonadas por el gobierno K. sincerando la ecuación política y economía como se ha visto mas arriba.

En síntesis: ¿lograremos evitar nuevamente la barbarie, la anarquía que produjo el rechazo de la juventud peronista por el mismísimo Perón y el consecuente crecimiento de la derecha ultra reaccionaria que evolucionó hasta la dictadura mas sangrienta? ¿lograremos entender definitivamente todos que el equilibrio no es una consecuencia inevitable del juego de fuerzas, sino de la aceptación y de la tolerancia política?

Los viejos que hemos sido trasvasados generacionalmente por esta fuerza arrolladora, vemos que el futuro está al alcance de la mano, los sueños son posibles, que un país novedoso fue parido. Pero sabemos que está asentado sobre un río de sangre de 30.000 desaparecidos, de bebés apropiados, de exilados, de muertos espiritualmente o por el sufrimiento del encarcelamiento, la proscripción y la persecución de las ideas. Así planteado, el proyecto de ahondar el propio modelo que pretende Cristina Fernández de Kirchner, cuenta con muchas mas simpatías de las que se expresan públicamente.

Sólo se trata de vivir en paz, y este gobierno y su antecesor no tiene muertos ni fusilados, ni tampoco listas negras.

Es un buen punto de partida.

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(1) Para un desarrollo más amplio estos conceptos, ver en www.ordotempliis.blogspot.com los siguientes artículos:

a) MAS SOBRE LA CUARTA POLITICA DE ESTADO MASONICA (El cambio de paradigmas), La caída ineluctable del sistema capitalista / imperial, publicado el 1.7.2011 y las anteriores entregas

b) CAMBIO DE PARADIGMAS (3) – UNA TIERRA, UN MUNDO, UNA HUMANIDAD publicada el 4/7/2009;

c) CAMBIO DE PARADIGMAS (1) EL CAPITALISMO SE ACABA publicado el 30/5/2009 y

d) CAMBIO DE PARADIGMAS (0) DESINTEGRACION E IMPLOSION DEL SISTEMA CAPITALISTA – ¿NOVO ORDO SECLORUM? publicado el 13/5/2009.

(2) EL PERONISMO FUERA DE LAS FUENTES. Horacio González. Edición de la Biblioteca Nacional y de la Universidad Nacional de General Sarmiento. 2008. Página 110

VICENTE LOPEZ, 4 de julio de 2011

4 pensamientos en “Crisis del Sistema Capitalista Neoliberal”

  1. El “Capitalismo” no es un nombre azaroso elegido por sus detractores,sino la conceptualización de un sistema de organización de la producción, del trabajo y del valor.Ferreres coincide con Marx: el capitalismo es revolucionario porque desarrolló exponencialmente las fuerzas productivas, promovió la riqueza de las naciones y la prosperidad humana. Me parece bien que ahora se trate de mostrar sus efectos y la conmoción social, cultural y espiritual que advertimos en el mundo. Berini a su modo, lo intenta.Ferreres-que es un economista sensato-no debiera asustarse por eso.

  2. El comentario del autor es tipico de los comentaristas negativos del capitalismo, nombre elegido por sus detractores . C Marx, “el Capital”, fue el detractor del sistema que mas crecimiento ha traido al mundo. No describen sus aspectos positivos y como mejorarlos, sino la lista de temas negativos, muchos de los cuales no son atribuibles al capitalismo.
    Por que no dicen nada de la esperanza de vida antes y despues del capitalimo, por ejemplo. O de la motalidad infantil antes y despues. O del estamniento de 1800 años y del crecimiento en los ultimos 200. O creen que ese aumento se debió a un milagro de Dios.

  3. El texto de Berini es polémico y como tal suscita reacciones encontradas.La mía, también como adherente a las causas nacionales,quiere poner un punto: no se puede creer que la verdad de uno sea absoluta ni que las razones políticas de un gobierno sean las únicas que contemplen el bienestar general. Lejos de la obsecuencia o del odio,debiera pretenderse un país en que la Sociedad Rural y Tecnópolis constituyan una síntesis virtuosa que no esté contaminada por la ideología.

  4. REFLEXIONES DE UN COREUTA

    Interesante trabajo el presentado por el Dr. Berini por cuanto, si bien opinable en varios aspectos, nos brinda la posibilidad de comentar algunas de las aristas más destacadas del tema.
    Digo, por ejemplo, que así como él se manifiesta incapaz de renunciar a su condición de “observador político y militante”, otros, seguramente quien esto escribe, se sienten parte de la pléyade de los que apoyan definitivamente las formas y el contenido de la Democracia y la República. Sobre este particular y para mejor fijar la posición, viene al caso citar un fragmento de la presentación del último libro de Alain Rouquiè – “A la sombra de las dictaduras. La democracia en América Latina”- ,editado por el FCE. Se dice allí , con palabras que suscribimos, que ” la multiplicación de las democracias aparentes, que sólo mantienen la técnica del acceso al poder, es decir, los procedimientos electorales y no el Estado de derecho y el respeto por las minorías, torna necesaria una reflexión empírica , sin preconceptos, sobre la imperfección del sistema, el déficit del poder público, la permanencia de espacios autoritarios y la precariedad institucional”.
    Por diversas razones -entre ellas la propia experiencia- es fácil colegir que no es precisamente de los círculos de militantes de donde puede surgir la apreciación crítica, la capacidad de “reflexión empírica, sin preconceptos” que se cita y que, en realidad, si se intenta, queda subsumida en respuestas obsecuentes o viscerales en lugar del rico producto del análisis racional.
    En nuestro país, el crecimiento exponencial de las técnicas y operaciones de desprestigio personal, de negación del Otro como adversario político, la extrema síntesis a que se recurre en la antagónica relación amigo-enemigo y la deliberada intención de provocar un cambio cultural negador de los procesos constitutivos de la nación, impiden el implícito reconocimiento que Berini hace del diálogo que, según viejos conceptos, requiere hacerlo lentamente, razonablemente, respetuosamente y honestamente.
    El extrañamiento del Otro, la alienación a que lo condena su fáctica exclusión del hacer en común , el obvio rechazo de su identidad ,no hacen más que crear y sostener un clima de intolerancias mutuas que pone en crisis los modos más reconocidos de vida en común. Vida en común que no requiere ni mucho menos el abatir las propias banderas sino, por el contrario, mantenerlas enhiestas, pero atento al positivo factor de cambio que lleva implícito el diálogo entre iguales.
    Finalmente, es útil recordar que así como queremos vivir en paz también queremos hacerlo en una sociedad donde la escala de valores sea el producto de la acción interactiva del sentir general y donde puedan convivir y desarrollarse, armónicamente, la libertad y la igualdad.

    Ignacio Nuñez.-

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