A Propósito del Periodismo Independiente

“El periodismo es inevitablemente de derecha

porque la democracia lo es. El periodismo

nace para defender la democracia dentro de

los cánones instituídos de la propiedad privada

Orlando Barone , octubre 2011.

AUTOR: JORGE MARASCO


Pretender realizar una interpretación racional de estos conceptos de quien –trabajndo para el gobierno nacional- presume de intelectual, nos obligaría a un exhaustivo análisis, una de cuyas vertientes más ricas consiste en opinar sobre la función y sustrato del periodismo en las sociedades modernas. Digamos que aun hoy, a pesar de voces interesadas en oscurecer el panorama con la inacabable petulancia de las ciencias sociales, algunos dicen con nom bre y apellido – es decir, asumiendo la responsabilidad de sus palabras como periodistas independientes – lo que otros, al servicio del gobierno de turno ocultan deliberadamente.

A ese respecto, y quizá exagerando el juicio, escribía el filósofo Tomás Abraham el 2 de abril del corriente año lo siguiente: “ No es cuestión de hacerse los finos y disfrazarnos de epistemólogos. Dos mil quinientos años de filosofía no han podido lograr un consenso sobre lo que es la objetividad. Lo que sucede con el periodismo en nuestro país no es parte de esta eterna discusión sobre neutralidad, subjetividad o imparcialidad. Se trata de fascismo. No hay que olvidarse de esta palabra. Hay un capitalismo fascista. Cuando se elabora el relato fascista del poder, se junta dinero para hacer propaganda mediante un pelotón de mercenarios al servicio de los jerarcas”.

Agregamos por nuestra cuenta que el mismísimo Duce definía la misión del periodismo con fecha 10 de octubre de 1928 y lo hacía con estas palabras: “ La Prensa más libre del mundo es la prensa italiana. En otros países los periódicos están al dictado de grupos plutocráticos de partidos, de individuos; allá están reducidos a la mezquina compraventa de noticias sensacionales, cuya reiterada lectura concluye por crear en el público una estupefacción constante, con síntomas de atonía e imbecilidad; allá, en suma, los diarios han caído en manos de un corto número de negociantes para quienes el periódico es una simple industria, ni más ni menos que la del hierro o las pieles.

El periodismo italiano es libre, porque sirve únicamente a una causa y a un Régimen; libre, porque en el ámbito de las leyes del Régimen puede ejercer, y así lo hace, funciones de control, de crítica y de estímulo”.

LA FUNCION DEL PERIODISMO Y SU CRITICA

A nadie medianamente informado se le ocultan los intereses monetarios y políticos que sostienen la estructura de poder de que hacen gala los grandes grupos del mundo mediático. En su tiempo, recuperado hoy por los progresistas tardíos, lo sabía Antonio Gramsci desde la oscuridad de las cárceles mussolinianas.

Pero mucho antes y después de Gramsci, infinitas voces hicieron conocer sus ideas, lucharon y murieron por ellas, en un intento progresivo de construir modos de vida dignos de las personas, en todo caso con las formas democráticas que el converso Barone se permite ahora denostar. Y muchos de aquellos lo hicieron en soledad, arriesgando bienes y vidas, haciendo gala de una independencia que surgía como mandato imperativo desde su propia conciencia. Para los que somos librepensadores y como tales repudiamos las voces adocenadas y mercenarias de los corifeos del poder, en estos casos nos duelen las visiones maniqueas que a falta de argumentos serios repiten, sin comprenderlas bien, las palabras de orden del unicato.

Afortunadamente en nuestro caso hay voces que, con autoridad intelectual, explican con claridad lo que otros mascullan por incompetencia o por interés. Hace pocos días uno de los aventajados exégetas del pensamiento gramsciano en la Argentina, el profesor Ernesto Laclau, ha puesto el foco, ha iluminado el escenario político argentino al afirmar que el gobierno asume todos los postulados setentistas, excepto su faz militar. Es decir que ratifica los objetivos antisistema, ni democráticos ni republicanos, que animaban a la formaciones especiales de aquellos años , asumiendo ahora que el cambio revolucionario sólo se manifestará a través de la transformación cultural, ocupando con propia tropa toda la estructura de decisión gubernamental y desde allí, aniquilado entre otros el periodismo independiente, ejecutar las políticas del “ modelo de acumulación de matriz productiva diversificada con inclusión social”.

ALGUNOS OBJETIVOS EN EL ORDEN PERIODÍSTICO

No se trata en el fondo de apoderarse sólo de los bienes patrimoniales de la “corporación” – de lo que sin embargo hay antecedentes – sino de cooptar el indudable prestigio social de los medios como fuentes de información y más aún, y aquí está el centro de la cuestión, como creadores de sentido en la vida política del pueblo.

Como para que no queden dudas, hace pocos días el filósofo Silvio Maresca –director de la Biblioteca Nacional antes que el actual Horacio González- se refería a la cuestión afirmando lo siguiente : “ A mi me preocupa muy especialmente la cuestión de los medios: algunos sectores del gobierno están especialmente interesados en este aspecto y pueden querer continuar, agresivamente, el avance sobre la totalidad de los grandes medios de comunicación. Ya lo anunció Nietzsche a fines del siglo XIX: lo que más importa no son los hechos sino las interpretaciones, el sentido que se les da a los hechos. Y este gobierno ya ha mostrado grandes tendencias a apropiarse del sentido, con la idea de que quien impone el sentido, impone la realidad”. Y parafraseando tanto a Nietzsche como a Maresca, nuestra presidente ha exhibido una tenue vacilación al decir que “ a veces pienso si no sería necesario nacionalizar los medios de comunicación, que adquieran conciencia nacional y defiendan los intereses del país”.

Es casi imposible aceptar que un cuadro político de la envergadura de la Dra. Fernández Vda. de Kirchner piense seriamente en los contenidos y consecuencias fácticas de lo que hemos transcripto. Desde dónde, desde qué experiencia histórica democrática y no libresca, es posible creer que un periodismo de Estado puede ser superior, más calificado, más verídico, más virtuoso, que las voces múltiples de un periodismo actuando en libertad?.

Recordamos una vieja frase que dice que sin oposición no hay democracia , y viene a cuento sobre todo para aquellos que usan los medios del sistema para opinar y actuar en contra de él, lo que es justo y perfecto dentro del marco de la ley y las instituciones. Pero pretender hacer creer a la tribuna que sólo en el capitalismo el periodismo no puede ser independiente es de una mala intención o ingenuidad patéticas ; basta preguntarse sobre el grado de independencia de que gozan o gozaban los periodistas del grupo Granma en la Cuba del Comandante, o Pravda en la ex URSS del padrecito Stalin.

Y en nuestro país , cuáles son los medios “militantes” que han puesto al descubierto las tramoyas y tejemanejes de funcionarios cooptados por el soborno y la dádiva?. ¿De dónde surgió y qué medio oficial o semioficial dio oxígeno a la estafa realizada con fondos del pueblo argentino por el grupo Schoklender-Madres?. ¿Cuál es el reclamo de los “militantes” para acelerar los trámites judiciales del asunto Ricardo Jaime?. ¿Qué actitud han asumido ante la grosera liberación de responsabilidades por el contrabando de armas y la voladura de una ciudad en la provincia de Córdoba a cambio de un voto en la Cámara de Senadores?.

ALGUNAS CONCLUSIONES

Cuando se descalifica al periodismo independiente –que no es lo mismo que el periodismo de las “corporaciones”, aunque en éstas laburan periodistas que opinan y firman con su nombre y apellido sin la cobertura del aparato del Estado – por una vía indirecta se están cavando deliberadamente las trincheras de un enfrentamiento total: o sos un periodista “militante” y en consecuencia dentro de mi selecto grupo o, caso contrario, un periodista “independiente”, y por lo tanto un reptil al servicio de la “corporación”. Sea posible o no la existencia de un periodismo independiente, la intención de sus negadores es disciplinar la opinión de quienes no están de acuerdo con el relato oficial, unificar en una sola voz la expresiones plurales de la vida en una visión unívoca del talento y las gracias del poder. De derecha o de izquierda. Seudo democrática o populista.

Queda mucho por decir de este intento de transformación cultural que implica desde el inicio la demolición del pasado “oligárquico”, pero que en si mismo, como proyecto si lo es, carece de patrones culturales, de ejemplos éticos y de caminos unificantes de una voluntad general sin la cual no hay nación.

Puede sonar antiguo, pero en las épocas de incertidumbre –y en palabras de Edgar Morin- no hay más que afirmarse en valores intangibles que sean un ancla en el mundo real. La libertad de expresión, múltiple, variada, opinable, es inescindible de la libertad humana, valor central de un humanismo que está por encima de las elucubraciones facciosas de sectas, conciliábulos o movimientos con pretendida o real representación popular.

Por mi parte, adhiero una vez más al objetivo del Grupo Ayacucho y sigo convencido que pensar el futuro , desde la humildad y la reconciliación, es tarea de todos los argentinos, más allá de aquellos maximalistas que creen, difunden y practican el concepto totalitario de que la política es poder y sólo poder.

Jorge Marasco. 15 de noviembre de 2011.-

7 pensamientos en “A Propósito del Periodismo Independiente”

  1. Q. Carlos Berini, agradezco tu intento de comprensión de lo dicho en mi artículo, sobre todo proviniendo de alguien que no oculta su condición de militante. En su oportunidad no quise abrir un debate sobre lo expuesto por respeto a la opinión ajena, aun aquella que surge más de las visceras que del ejercicio de la razón. Sin embargo me parece una obviedad abundar sobre el grado de independencia que puede tener un periodista a sueldo de una empresa, cualquiera sea el monopolio al que responda, de derecha o de izquierda. No se trata de eso.
    Creo sí, y lo digo con modestia ante la aparente sapiencia de quienes critican la nota, que aun existen valores a los que algunas personas, de una u otra profesión, otorgan gravitación central en sus vidas, sin por eso ahogar su cosmovisión o, dicho de otra manera, su visión ideológica del mundo.
    No desconozco por cierto el periodismo “militante” (lo he practicado), y lo ejemplifico quizá exageradamente, con la visión del enorme talento de Jean Paul Sartre en el final de su vida voceando en las calles los periódicos maoístas. ¿En cuánto sirvió a la Revolución ese gesto , al que no puede negarse enorme simbolismo?. Pero digo también y con absoluta y definitiva convicción que no hay democracia sin oposición.
    Si fuera cierto que no hay, que no existen periodistas y escritores independientes, aquellos que disponen porque lo han construído a lo largo de sus vidas de la autoridad intelectual y moral que los aleja del brulote tendencioso o canalla, porqué Mempo Giardinelli puede publicar sin cortapisas tanto en Página 12 como en La Nación?. ¿Cuánto hay de condenable dependencia en el pensamiento y la obra de Eduardo Galeano, de Oriana Fallaci, de Horacio Verbitzky, que se presta a una larga entrevista en un medio opositor como Perfil?. ¿Cuál es la fuente que sostiene a lo largo de los años la prédica de Daniel Muchnik?. ¿Acaso Beatriz Sarlo está mejor paga hoy que lo que podría alcanzar al servicio del gobierno actual?.
    En la nota he intentado decir que un periodista independiente no es el que carece de ideología o de opiniones personales sobre el mundo en que vive. Por el contrario, y en mi opinión, es aquel que, cuando menos, no se inclina ante las exigencias de los monopolios que crean opinión para servir sus propios intereses, pero sobre todo es aquel que resiste con altura y dignidad la sujeción a que obliga la presión del gobierno o el Estado, sea ésta física, monetaria o social. La dependencia del Estado – la única que puede convertirse en inexorable condición de vida y muerte- conduce fatalmente al pensamiento único, del que la humanidad tiene largas y dramáticas experiencias vividas.
    Cerrando este capítulo digo que el intento de imponer una forma única de ejercer el periodismo, aquel que responde a los imperativos militantes de la política de turno ,con exclusión y castigo de toda otra opinión, no es ni más ni menos que la muerte de la democracia y, por supuesto, de la libertad y la igualdad.
    Coincido contigo en la imperiosa necesidad de lograr que los argentinos nos reencontremos en el camino de una construcción pluralista, donde los valores de la libertad, el respeto mutuo y el reconocimiento del disenso como factor de progreso, conformen un punto de partida sin que a nadie se lo interrogue policialmente sobre si ha leído o no a Antonio Gramsci.
    Aunque mucho más podría decirse, me permito citar a un autor que para ciertos “militantes” puede ser mala palabra. Recordado en fecha reciente por el Dr. Gustavo Raffi, enfatizaba éste en las palabras de Alexis de Toqueville cuando decía lo siguiente: “Cuando siento la mano del poder que presiona sobre mi frente me importa poco saber quién me oprime, ni estoy más dispuesto a inclinar la cabeza bajo el yugo , por el solo hecho de que un millón de brazos me lo impongan”.
    Caro Carlos, muchas gracias por tu aporte. J.M.

  2. He leído con pesar los comentarios, tanto a favor como en contra al artículo de Jorge Marasco. Me anima escribir estas líneas para tal vez, reflexión para tirios y troyanos. El periodismo independiente es un hombre independiente: libre de fanatismo, conocedor de sus prejuicios, pero que triunfa sobre ellos. No es un ser seráfico, sino un luchador que desea testimoniar su visión del mundo, su weltschaaung como diría Romano Guardini. Aún para los militantes como el suscripto, con una vida al servicio de la causa nacional y popular, la pasión y entrega de Marasco y tantos otros intelectuales que han brindado su tiempo a la conformación de la conciencia nacional, es imprescindible para conformar el coro polifónico que supone la Patria. Debemos aprender no sólo a ser tolerantes sino a escuchar detenidamente al otro, abrirnos a la otridad, aquello que Ortega y Gasset señalaba como evolución primordial del ser: del “yo” al “tú” y del “tú” al “nosotros”.

  3. me parece un articulo interesante pero poco esclarecedor siempre, entre un periodismo independiente, que no conozco, que prefiero el periodismo con opinion o sea militante para el escriba parece que solo existe la pureza de la independencia prefiero la verdad del que dice lo que piensa y lo defiende del que se hace el independiente y no asume su su pensamiento para aparecer ante la opnión publica como independiente.-

  4. En realidad me resulta poco menos que risible desconocer la actuacion de los monopolios y oligopolios mediaticos en epocas dictatoriales o de gobiernos populares.
    Cuando se habla de libre pensamiento a que alude el autor de la nota?????????????
    Habra leido a Gramsci alguna vez…….?????
    Por otro lado lo cita a Barone , y yo me pregunto :quien es barone ??? Un patetico lame calcetines del poder como lo era cuando escribia para el monopolio……………falta que el autor cite a lanata,bonelli y majul (si, con minusculas)…………….periodistas in-dependientes si los hay…………como diria algun amigo marxista cosa que el autor pareciera aborrecer : la libertad de prensa es un prejuicio pequeno burgues………….

  5. Realmente no puedo entender ni creer ni admitir desde una posicion politica o desde la teoria de las ideologias semejante desproposito.
    Con sumo respeto no entienden nada……los periodistas de los monopolios no son independientes,terminan siendo golpistas o funcionales a la derecha.
    Sres de que libre pensamiento me hablan……………no hay pensamiento sin ideologias,me recuerda a las ideas de la dictadura o al pensar feo de la clinica del dr.cureta.
    Lamentablemente esto nos costo la vida de 30000 compañeros a manos de los genocidas puros de la dictadura militar……..parece que los que escribieron tienen mala memoria o no recuerdan los escritos de clarin y del diario de los mitre en el 76………….libre pensador era neustadt y es grondona…..no aprendemos mas.

  6. Excelente artículo que muestra la importancia de la independencia y la libertad de pensar. La Constitución Nacional lo garantiza, y más allá de los “relatos” oportunistas y la polítiquería de turno, debemos ejercer nuestros derechos sin por eso ser descalificados. Felicitaciones.

  7. Jorge. Felicitaciones! Un artículo imprescindible. Me queda una reflexión y/o duda. Tan aceitado ha estado y está el aparato de desinformación y “uniformidad ideológica” por un lado y por otro el de sumisión en la ignorancia de millones de personas, que es probable que haya que volver a trabajar y mucho (si estamos a tiempo) en educar a nuestros niños y jóvenes, y porque no a los mayores también, ya que, desastres como el del mes de octubre, solo ocurren por ignorancia o por mezquindad, pero del pueblo “votador” Periodistas de los otros hay, pero…, como se hacen escuchar y sobre todo como pueden volver a hacer pensar ? No vale para padres, maestros y demás referentes de la vida de las personas ?

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